Captura de Pantalla 2025-02-05 a la(s) 1.20.54 p.m.

Es curioso cómo los personajes que uno crea terminan enseñándole cosas que nadie más podría haberle enseñado. Uno comienza creyendo que los está inventando, que los dirige, que los guía. Pero llega un momento, en que toman vida propia, y entonces somos nosotros quienes empezamos a escucharlos, a aprender de ellos, a transformarnos con cada una de sus decisiones.

He aprendido de Alicia, la protagonista de Vivir Eternamente, que el dolor no siempre se puede evitar, pero sí se puede resignificar. Ella me enseñó que el tiempo no lo cura todo, pero sí nos regala nuevas formas de mirar lo que nos hirió. Me enseñó la resiliencia, la capacidad de adaptarse, de sobrevivir a un mundo desconocido sin perder la esencia.

De Will y Emilyen Juegos de Poder, aprendí que el control puede ser tan adictivo como destructivo. Que el poder, cuando no está sostenido por valores, corrompe incluso lo más puro. Ellos me recordaron que las ambiciones humanas son espejos de nuestras heridas, y que la verdad, por dolorosa que sea, es el único camino que libera.

Marianne, en En Nombre del Amor, me enseñó que el amor auténtico no es renuncia, sino libertad. Que amar de verdad es también aprender a soltar, a confiar, a crecer con el otro sin perderse en él. Gracias a ella entendí que no existen los amores perfectos, pero sí los amores verdaderos.

Cada uno de mis personajes ha sido una extensión de mi alma, pero también un reflejo de lo que aún no sabía de mí. Mientras me encuentro terminando mis dos años de curso de novela, he estado escribiendo la obra que me exige la Escuela de Escritura Cursiva, donde estudio. Ha sido todo un recorrido maravilloso, una experiencia que me ha permitido profundizar aún más en el oficio y en mí misma. En este camino de escritora, sigo redescubriéndome con cada palabra. Porque este recorrido es largo, y cada paso es un gran aprendizaje.. Me han confrontado, me han desafiado, me han mostrado luces y sombras. Y quizás lo más importante: me han recordado que escribir no es solo inventar vidas, es también descubrir la propia.

es_COSpanish